Por Elliot Murphy
Trata de una chica que conocí una vez
Se llevó mi amor y anduvo por todas partes
Con todos los tipos solteros de la ciudad"
Runaround Sue
DION
Para mi, Dylan lo dijo primero, más alto, mas atrevido."Incluso el presidente de los Estados Unidos a veces tienen que quedarse desnudo". (Lo mismo podría decirse de los poetas -el rock'n'roll y lo que sea-. Sabe Dios, es difícil.) Leonard Cohen llamó a Dylan el Picasso de la canción. No anda muy lejos. Se ha alzado sobre los mortales en vida, descendiendo del Olimpo, forzado a vivir en la tierra -durante veinticinco años en el cable de alta tensión de la guitarra eléctrica-. Me siento privilegiado de estar aquí -durante su vida- en nuestra vida. "Blonde on Blonde" era tan adictamente romántico. Por supuesto, había un ocasional siseo sardónico del gato siamés que vivía con el Romeo sin afeitar de Dylan mientras él, silenciosamente, dolorosamente se arrastraba fuera de la cama en busca de cigarrillos y café -después… hasta su cuaderno, su lápiz y sus recuerdos-. Para mí, "Blonde on Blonde" sigue siendo la mas completa y descarada obra poética del rock'n'roll; la mas satisfactoria. Otras se les acercan: el "Berlín"de Lou Reed, el "Avalon" de Roxi Music, el "Let it bleed" de los Stones. Pero, con Dylan, el misterio es tremendo. Sus influencias están tan bien escondidas. Me gustaría saber que estaba leyendo -¿Kerouac? ¿Whitman? ¿Baudelaire? ¿Lorca?- ¿De dónde salen todas esas majestuosas rimas? "La tubería de la calefacción tose pero no hay nada que desconectar".
Hubo un tiempo en que Mick Jagger, o Keith Richards, o ambos, (aunque dudo que intercambiaran verbos) parecía afinado con la misma vena romántica explotada por sus antepasados británicos Sheller, Keats y Byron un siglo antes. "La vida infantil es fácil. Las cosas que querías -Te las he comprado". Incluso aunque Brian Jones solo fuera la musa, el cupido, el contraste o el blanco. Siempre he apreciado sus puñaladas autoburlonas a la clase alta; Inglaterra es una clase agonizante e incluso una famosa estrella de rock acaba entre los privilegiados… por un tiempo. Canciones como "Lady Jone", "Nineteenth Nervous Breakdown" y "Backstreet Gril"… era como si Thomas Hardy se hubiese despertado en el Alegre Londres de los Sesenta.Ahora se han vuelto proletarios, como todos los demás. Los ricos ya no riman tan bien. Bruce Springsteen lo demostró toda la noche. Downbound Train mandó al héroe a paseo: "Ahora trabajo en un tren de lavado donde solo llueve. Es difícil cuando era un viajero en un tren que va a la deriva". Es el Todo los Americanos de nuevo en el espíritu y vasto alcance de Walt Whitman. Más grande que la vida, los arreglos operísticos de Springsteen dan a sus palabras garabateadas el eco nacional que reclaman. Phil Spector con un titulo de Maestro; el gran ritmo para la pequeña palabra. Pero, como las mayoría de los rockeros, es tímido sobre su intelecto, y se resiste a comentar lo mas mínimo: "Aquí los poetas no escriben nada, se limitan a guardar las distancias y dejar que pasen las cosas".
Hay otros muchos que podría mencionar, igualmente geniales poéticos: Tom Waits -el director del grotesco bajo vientre de América -. Los sueños de la chica mutilada bailando de noche en "Kentucky Avenue" siempre me hacen llorar. Las mujeres por los general, sigue más el modelo de esa dulce poeta de New England Emily Dickinson; resistentes al encanto, hojas de versos en los cajones de su cómoda, pero que escribieron sobre un anhelo de "Noches Salvajes, Noches Salvajes". Está el "Piss Factory" de Patti Smith, el "Luka" de Suzanne Vega, el "Fast Car" de Tracy Chapman.Tengo que parar. Tengo que ir a tocar mi guitarra. Me duele el cerebro.



e me pide un esbozo autobiográfico. Qué podría agregar a estas máscaras fotográficas, insobornables aunque corteses reveladoras de las desdichas de un rostro, de sus estigmas más visibles, reveladoras tal vez, en algún parpadeo inmovilizado, de lo que ellas encubren. Quién soy? Un desconocido que se ignora: el "doble" de un extraño, la mitad de sí mismo. De dónde vengo, a dónde voy? De la vida a la muerte, como todo el mundo. Y lo demás es cuento.








laberri era un pesimista jovial. No encontraba en el mundo más que vanidad y aflicción de espíritu. No tenia fe más que en la cal hidráulica y en el cemento armado. Para él, detrás de toda satisfacción venía algo negro y doloroso, que eran principalmente las facturas.






comienzos del año 1968 escuchamos de labios del poeta Eugenio Evtushenko una historia que nos dejó pensando. Por los días de Navidad del 67, junto al escritor chileno Francisco Coloane, viajó al extremo austral de Chile y del mundo, a Punta Arenas. El poeta, de amanecida, se arrodilló con toda la teatralidad de su temperamento, a las orillas del Estrecho de Magallanes y se lavó la cara con esa agua que para él estaba llena de símbolos. Llegaron a Puerto Natales, poblado patagónico, que para nosotros comparte su condición de "finis terrae" con esos andurriales remotos que llevan el nombre sugerente de Última Esperanza, donde el Gobierno nos fijó un sitio de relegación en octubre de 1947.






