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| Collage de Jorge Cáceres. |
Sin recurrir a las ventanas
| [+/-] |
Braulio Arenas: Cáceres |
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| Collage de Jorge Cáceres. |
| [+/-] |
"...y nos limpiamos bien el culo" |

| [+/-] |
Ramón Díaz Eterovic: La tristeza de Gatica |
| [+/-] |
Concurso matrimonial |

| [+/-] |
Francis Picabia: El ojo frío |
| [+/-] |
Augusto Céspedes: Epílogo para el diablo |
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| Simón I. Patiño, 1941. |
| [+/-] |
Vicente Huidobro: Estética |
| [+/-] |
Marcela Muñoz Molina |


En mi banca amarilla, descascarada
la pintura, te esperaré.
A pesar de los manotazos,
en la oscuridad,
a pesar del frío.
Para entonces ya las baldosas
se habrán deshojado
y a los trenes eléctricos
se le habrán quebrado las alas.
Para entonces
las gaviotas me habrán comidos los ojos.

Una sirena en la noche
es casi una advertencia bélica.
Una tortuga se hunde en el pasto
alguien respira profundo
Cuando todos duermen en Europa
Los cisnes no se acercan a la orilla.
Y el amor trastorna
Y el amor trastoca
El amor ablanda
El amor ablanda
El amor ablanda.

Ella después de mucho buscar,
tomó la decisión de armar con pedazos sueltos
un hombre que vibrara adecuado...
Ella robó descaradamente la boca
De un señor bajito qué alguna vez se acobardó
Al encontrarse solo en un hospital
Y robó, utilizando cuentos fantásticos
un par de ojos a cierto caballero
que a veces parecía mujer
y otras veces parecía una liebre...
a un cantante callejero le robó los brazos
y a un actor novato
las lágrimas que por ignorancia desperdiciaba
las piernas se las robó
a un señor muy blanco, de pelo ondulado
que acostumbraba golpear a su mujer.
Unos cuantos meses, se paseó por las calles
con su hombre inventado.
Unas cuantas calles alcanzó a caminar,
sin desmayar en los cruces...
Unas cuantas noches pudo dormir
despejada
sin que se le trizara la cáscara.
Hasta la mañana en que nada quedó
Del hombre hecho de retazos.
Cada parte volvió a su lugar de origen
sin ninguna explicación...
Ella caminó largas horas,
encontrándose con hombres
con los que de alguna u otra forma
había dormido.
Se dio cuenta
que había sido de absolutamente todos.
Grandes bofetadas le llagaron desde la radio,
el diario y la televisión.
Sin pensarlo dos veces
corrió al teléfono
y se precipitó al vacío...

Extraño animal el hombre,
que vive de la nostalgia
de la imposibilidad de detener el tiempo y los sueños.
Extraña la forma,
de aferrarse a la tristeza
que lo quebró alguna vez
y al amor que lo iluminó.
Vive mirando el minuto de la muerte
y vive para sostener la memoria.
Extraño animal el hombre,
que prefiere lo vivido
a volver a vivir
Y esa costumbre de buscar momentos
que le recuerden
quien es
por qué es
para donde va.
Animal que parece perder
su corazón en las calles,
entre bocinazos y oficinas.
Y extraño el llanto
De los que intentan recuperar su alma.
Extraño animal el hombre
que se mueve entre el sueño y la nostalgia
Olfateando su rastro desesperado.
Que precisa pertenecer.
Que busca recuperar la fuerza y la ilusión
para imaginar
que existe un sentido universal del respiro,
que el camino estaba ya trazado
como trazado está,
el trayecto de los cometas.

Amor
amor de regalo
de relámpago de sol
amor de agosto amor
amor sin pasado amor de viento
amor de patio.
Amor de olor
de sabor
amor de salvación
amor de aire de sorpresa
de resurrección
amor en blanco y negro
amor sin aviso amor de agua
de tierra de barro
Amor de aviones de volantín,
de araña de mañana
amor de cometa
amor de tormenta de tornado.
Amor de ciudad inmensa
de inmensidad
amor rojo
amor de pueblo de hoja de árbol.
amor de miedo
amor escrito
amor de vigilia de sueño
amor silencioso
de temblor de cicatriz
amor de galope
y de desmayo.

De ese raro instante soy.
" eso indecible buscando su palabra
y la palabra negándose a decirlo
hasta que le torcemos el pescuezo"
de ese solo instante
aunque sea terrible darse cuenta
que se vive para esperar
que un pájaro azul pase sobre tu cabeza.
Bendiciendo.
Vengo del sur de Africa
Alguna vez fui minero, buscador de diamantes
hasta que los barcos llegaron
y me llevaron a la tierra del desamparo.
Entonces no tuve otra alternativa que convertirme
en blues, tal vez por
la nostalgia de un mar que debió tragarse
aquellos barcos
cuando tuvo la oportunidad.
Me llamo blues, funky, bossa nova,
Soy africana desde y hasta la médula.
Y soy a la vez el llanto de sometidos
Llanto de pecadores
Llanto de perdedores
Y de perdidos
Llanto de derrotados
Llanto de atrevidos
Llanto de mascaron de proa
Llanto para que nunca más.
Para detener a los invasores en el momento justo
Y dejar que cada quien tenga su pedazo de tierra
el agua cercana de un río, un árbol para abrazar.
Me llamo blues y me llamo nostalgia
Me llamo aguja de reloj,
péndulo.
Negros ojos que miran el horizonte hasta que se cierran
al borde de la tumba
Negros ojos que permanecen alertas y despiertos.
Toda la cabeza en Blues.
Todo el sexo en funky.
Y todo el corazón en bossa nova.
De ese raro instante soy,
cruce desesperado de inspiración
y palabra atragantada
el esclavo que da el último golpe a sus cadenas
y corre.
en medio de la noche como un relámpago.
Un latigazo de luz que me alcanza.
El cruce del pájaro azul de la libertad.
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"tuco pocos pelos" |

iene "tuco pocos pelos" al almacén y me dice: ¡Ganamos! Entonces yo pienso que todos los "pocos pelos" -los sobrenombres en mi pueblo se heredan- son hinchas del Colo Colo, y comienzo con el registro de los últimos partidos del Colo Colo y no encuentro nada de nada. En el fútbol chileno nunca encuentras nada de nada. Pasan los 5 segundos de silencio y me dice: "Le sacamos la chucha a ese huevón de Piñera". Obviamente se refiere a Sebastián Piñera, un tipejo que amasó una fortuna durante la dictadura del innombrable y lo acrecentó durante la "concertación".
Me compró dos zanahorias, una cebolla, dos huevos y un caldito express. En total $260. Se fue sonriente, mostrando la carencia total de sus dientes.
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No saludaba, miraba para otro lado y se hacía el pelotudo |
He trabajado en variopintas actividades durante mi vida, pero nunca ha sido tan rica en matices como en Buenos Aires. Allí una vez trabajé de guardarropía en el Club del Timón. Un oscuro tugurio ubicado en calle Chacabuco con Independencia. Era un club de toby de viejos marinos mercantes o algo así. Los integrantes de este particular club ingresaban, me entregaban su abrigo, yo les daba una ficha y pasaban. La mayoría eran personas educadas o parecían serlo. Saludaban, daban propinas, se despedían. Menos uno. El tipo entregaba su abrigo, no saludaba, miraba para otro lado y se hacía el pelotudo. Por eso, cuando encontré al papá de Débora en Puerto Natales y me dijo que tenía confianza en el próximo gobierno de Fernando de la Rúa yo dudé. Me hablaba del mismo tipo que entregaba su abrigo, no saludaba, miraba para otro lado y se hacía el pelotudo. Allá, en el Club del Timón, en calle Chacabuco con Independencia.
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La japonesita que me arruinó el coche |
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Marcelo Fox: Invitación a la Masacre |
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Elliot Murphy: Rock'n'Roll y Poesía |
Por Elliot Murphy
Para mi, Dylan lo dijo primero, más alto, mas atrevido."Incluso el presidente de los Estados Unidos a veces tienen que quedarse desnudo". (Lo mismo podría decirse de los poetas -el rock'n'roll y lo que sea-. Sabe Dios, es difícil.) Leonard Cohen llamó a Dylan el Picasso de la canción. No anda muy lejos. Se ha alzado sobre los mortales en vida, descendiendo del Olimpo, forzado a vivir en la tierra -durante veinticinco años en el cable de alta tensión de la guitarra eléctrica-. Me siento privilegiado de estar aquí -durante su vida- en nuestra vida. "Blonde on Blonde" era tan adictamente romántico. Por supuesto, había un ocasional siseo sardónico del gato siamés que vivía con el Romeo sin afeitar de Dylan mientras él, silenciosamente, dolorosamente se arrastraba fuera de la cama en busca de cigarrillos y café -después… hasta su cuaderno, su lápiz y sus recuerdos-. Para mí, "Blonde on Blonde" sigue siendo la mas completa y descarada obra poética del rock'n'roll; la mas satisfactoria. Otras se les acercan: el "Berlín"de Lou Reed, el "Avalon" de Roxi Music, el "Let it bleed" de los Stones. Pero, con Dylan, el misterio es tremendo. Sus influencias están tan bien escondidas. Me gustaría saber que estaba leyendo -¿Kerouac? ¿Whitman? ¿Baudelaire? ¿Lorca?- ¿De dónde salen todas esas majestuosas rimas? "La tubería de la calefacción tose pero no hay nada que desconectar".
Hubo un tiempo en que Mick Jagger, o Keith Richards, o ambos, (aunque dudo que intercambiaran verbos) parecía afinado con la misma vena romántica explotada por sus antepasados británicos Sheller, Keats y Byron un siglo antes. "La vida infantil es fácil. Las cosas que querías -Te las he comprado". Incluso aunque Brian Jones solo fuera la musa, el cupido, el contraste o el blanco. Siempre he apreciado sus puñaladas autoburlonas a la clase alta; Inglaterra es una clase agonizante e incluso una famosa estrella de rock acaba entre los privilegiados… por un tiempo. Canciones como "Lady Jone", "Nineteenth Nervous Breakdown" y "Backstreet Gril"… era como si Thomas Hardy se hubiese despertado en el Alegre Londres de los Sesenta.
Hay otros muchos que podría mencionar, igualmente geniales poéticos: Tom Waits -el director del grotesco bajo vientre de América -. Los sueños de la chica mutilada bailando de noche en "Kentucky Avenue" siempre me hacen llorar. Las mujeres por los general, sigue más el modelo de esa dulce poeta de New England Emily Dickinson; resistentes al encanto, hojas de versos en los cajones de su cómoda, pero que escribieron sobre un anhelo de "Noches Salvajes, Noches Salvajes". Está el "Piss Factory" de Patti Smith, el "Luka" de Suzanne Vega, el "Fast Car" de Tracy Chapman.| [+/-] |
Una entrevista a Juan Rulfo |
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augusto roa bastos |

e me pide un esbozo autobiográfico. Qué podría agregar a estas máscaras fotográficas, insobornables aunque corteses reveladoras de las desdichas de un rostro, de sus estigmas más visibles, reveladoras tal vez, en algún parpadeo inmovilizado, de lo que ellas encubren. Quién soy? Un desconocido que se ignora: el "doble" de un extraño, la mitad de sí mismo. De dónde vengo, a dónde voy? De la vida a la muerte, como todo el mundo. Y lo demás es cuento.
Por eso, narrador de historias más o menos apócrifas, siento particular desconfianza, entre los géneros de de ficción, por la autobiografía, los diarios íntimos o los autorretratos verbales, en una palabra, por la palabra; sobre todo, en función de agente confidencial, o de relaciones públicas. Por la palabra en acto también, desdichadamente.
Sobre todo hoy, cuando la escritura ha regresado a su condición de iconografía rupestre en relación a un mundo cada vez más tecnificado, más ajeno al hombre; cuando en la literatura, en los escritores más educados, vuelve a mugir melancólicamente el bisonte de Altamira. Los miedos ancestrales de antropofagia ritual sólo han cambiado de signo y de forma: en lugar del hacha de sílex, la bomba; en lugar del arco y la flecha, el napalm.
Entre el monólogo de Hamlet y los graffiti de Mayo; entre los prudentes consejos de Don Quijote a Sancho para el gobierno de la Insula y el presente del mundo (de nuestras ínsulas baratarias latinoamericanas, para no ir más lejos); entre los excesos de la "sociedad de la abundancia" y los éxodos de miseria y de hambre; entre las pisadas del hombre en la luna y el futuro del desierto volcánico que sentimos latir bajo nuestras pedestres pisadas; entre todo esto y lo que no sabemos todavía o ya hemos olvidado, que se fixo la palabra? Qué puede hacer todavía?
Autor de ficciones o hechura de estas ficciones, yo también he cedido a la manía de buscar el semejante en mí mismo, de probar con los dientes, avaramente, la moneda falsa de la identidad. Pero sólo he coleccionado o creo haber coleccionado fantasmas al precio de escupir casi todos mis dientes, convirtiéndome en el más afantasmado de todos. Que ellos hablen, pues, por mí; de mi vida, que es el cuento más intrascendente que he hecho.
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alfonso quijada-urías |

Felipe Xiu, un viejo brujo de Mictlan, utilizaba en tiempos de sequía un cruel procedimiento para hacer llover, cruel inhumano aunque infalible. El procedimiento consistía en verter una jarra de miel hirviendo en las orejas de un jak. De esa manera los maullidos del animal llegaban a oídos del dios de la lluvia, quien compadecido del animal provocaba una tormenta a cantaradas que duraba cien días y cien noches.
oficio de iluminación
Soy indígena y para demostrarlo aúllo como lobo. La gente lo sabe, mas tratan de ignorarme dándome los oficios más ruines, pero yo aúllo más, hasta bajar la luna a la altura de mi nariz. Aún así siguen creyendo que es obra de lo sobrenatural y no de un pobre indígena, cuyo oficio consiste precisamente en aullar y hacer bajar la luna.
muerte por agua
En el pueblo hay una casa desierta y en la casa desierta un pozo y en el pozo un agua que refleja el reflejo del espíritu del mal. Quien llega al pueblo va irremediablemente a la casa desierta, quien llega a la casa desierta se conduce al pozo, quien llega al pozo mira el agua y en su reflejo muere presa de la mirada del espíritu maligno.
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Félix Pita Rodríguez |

WILLIAM BLAKE
Todo fue por olvido William Blake
A pie juntillas puedes aceptar
que no hubo ni siquiera la sospecha
de una pequeña mala voluntad.
Burocracia celeste solamente,
falta de seriedad
en el taller de arcángeles en serie.
Incompetencia acaso del tornero
o el montador
Pero tú que inventaste la ternura,
William Blake,
lo sabrás comprender:
San Pedro está muy viejo
y se olvida de todo.
Es el arterioclerosis, desde luego.
(A menudo anda loco entre las nubes
preguntando azorado dónde dejó sus llaves
y resulta que acaba por encontrarlas siempre
en su llavero, sujeto por un broche al cinturón).
Todo fue por olvido, te repito.
No vayas a pensar que alguien lo hizo
Porque te quiere mal.
Se que fue muy molesto para ti
Ese olvido tan torpe de mandarte sin alas.
El pobre de San Pedro puso tu credencial,
como es vieja costumbre,
bien oculta en el fondo
de tu cordón umbilical:
"Arcángel William Blake. Va a cumplir
una misión secreta en Inglaterra
Debe nacer en Londres este año".
Y luego te expidió, sin comprobar,
-como es su obligación-
que había salido
sin defectos de fábrica
¡Que incómodo el descuido para ti,
William Blake!
Es de viejo sabido
Que un arcángel sin alas, en misión en la tierra
Pasa las de Caín.
PAOLO UCELLO
¡Ah Paolo Ucello!
Por ir buscando
lo que no se puede encontrar
cayó de bruces en un hoyo
sin perspectiva
¡Qué traspiés
puso la noche en sus zapatos!
Pintó un amaranto y era el Arno
embalsado en un almirez;
una cúpula y era la lluvia
deshilvanada y del revés.
El podestá vio una paloma
una magnolia y un leñador,
donde él veía una madona
con la serpiente bajo los pies.
¡Qué Paolo Ucello,
siempre mirando
más allá de lo que se ve.
LAUTREAMONT
Tan desarmado y ciego,
tan espina desnuda,
tan rostro de la muerte
en un espejo.
Tan calcinada furia,
tan sombra, tan escorzo,
tan de todos perdido
y de sí tan ajeno.
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En la Sorbona |
| [+/-] |
Un día |

Un día sin pausa y sin prisa
me retiraré del mundo,
un día me retiraré,
abandonaré este ropaje inservible
que sólo sirvió
para arropar al rocío
y dar de comer
al cantinero de la esquina.
Abandonaré este mundo un día,
un día me iré,
los comediantes llorarán sobre mi tumba,
los chicos de la esquina seguirán en la esquina,
los magos seguirán sacando conejos de su galera
y tú seguirás viajando rumbo al Casino.

©2013 Plantilla modificada hasta el hartazgo por Hugo