Marina Tsveteava

Marina Tsveteava



UN RICO SE ENAMORÓ DE UNA POBRE

Un rico se enamoró de una pobre,
Un sabio se enamoró de una tonta,
Un hombre robusto se enamoró de una anémica,
Un bueno se enamoró de una mala:
La moneda de oro, de la de cobre.

-Comerciante, ¿dónde quedaron tus lujos?
-En un canasto agujereado.

-Orgulloso, ¿dónde quedó tu sabiduría?
-Bajo la almohada de una mujerzuela.

-Galán, ¿dónde quedó el carmín de tus mejillas?
-Se lo tragó la noche negra.

-¿Dónde quedó la cruz de plata con su cadenita?
-Bajo las botas de la muchacha.

Rico, no ames a la pobre.
Sabio, no ames a la tonta.
Hombre robusto, no ames a la anémica.
Bueno, no ames a la mala.
Moneda de oro, no ames a la moneda de cobre.

A LA VIDA

No te llevarás el rojo de mi mejilla
Poderoso como el desborde de un río.
Eres cazador, pero no me rendiré.
Tú eres la persecución, pero yo soy la fuga.

¡No cogerás viva a mi alma!
En plena persecución, en plena carrera desbocada,
El caballo árabe arquea el pescuezo
Y se corta la vena con los dientes.

CONATO DE CELOS

¿Qué tal le va con la otra?
¿La vida le resulta más simple? ¡Un golpe de remo!
Pronto desapareció el recuerdo
De la isla flotante que soy yo,
Desapareció

¿Cómo la línea de la costa?
Isla flotante en el cielo, no en el agua.
¡Almas, almas deberíais ser hermanas,
Y no amantes!

¿Qué tal le va con una mujer
Simple, sin divinidades?
¿Después de destronar a la reina
(Y de abandonar el trono usted mismo)?

¿Cómo le va, se desvela?
¿Le da escalofríos? ¿Cómo se siente cuando se levanta?
¿Cómo se las arregla para pagar el impuesto
De la vulgaridad inmortal, pobre hombre?

"¡Basta de convulsiones y
Sobresaltos! Arrendaré casa".
¿Qué tal le va con cualquiera,
Elegido mío?

La comida es mucho mejor y más sabrosa,
¿Verdad? -¡No me oculte su dicha!
¿Diga, qué tal le va con esa fulana,
Usted, que holló el Sinaí?

¿Se vive bien con una extraña,
Con una mujer de aquí? Diga: ¿la ama?
¿La vergüenza no le cruza la frente
Con las riendas de Zeus?

¿Cómo le va, cómo está la salud?
¿Qué tal? ¿Todo bien?
¿No le supura la úlcera
De la conciencia inmortal, pobre hombre?

¿Le va bien con la mercadería
De la feria? ¡El tributo es duro!
¿Qué le parece el polvo de yeso
Después de haber conocido el mármol de Carrara?

(Dios fue esculpido en una roca
Y destruido totalmente.)
¿Cómo lo pasa con la cien mil,
Usted que conoció a Lilit?

¿No se siente ahíto de novedades
De feria? Hastiado de las maravillas.
¿Cómo le va yendo con una mujer
Terrena, desprovista de sextos

Sentidos?
Vamos, sea franco, ¿es feliz?
¿No? Cuénteme, ¿cómo le va
Con el vacío sin profundidad? ¿Peor que antes?
¿Lo mismo que a mí con otro?

TRADUCCIÓN: NICANOR PARRA

6 comentarios:

A TI, DENTRO DE UN SIGLO

A ti, que nacerás dentro de un siglo,
cuando de respirar yo haya dejado,
de las entrañas mismas de un condenado a muerte,
con mi mano te escribo.

¡Amigo, no me busques! ¡Los tiempos han cambiado
y ya no me recuerdan ni los viejos!
¡No alcanzo con la boca las aguas del Leteo!
Extiendo las dos manos.

Tus ojos: dos hogueras,
ardiendo en mi sepulcro -el infierno-
y mirando a la de las manos inmóviles,
la que murió hace un siglo.

En mis manos -un puñado de polvo-
mis versos. Adivino que en el viento
buscarás mi casa natal.
O mi casa mortuoria.

Orgullo: cómo miras a las mujeres,
las vivas, las felices; yo capto las palabras:
"¡Impostoras! ¡Ya todas están muertas!
Sólo ella está viva.

Igual que un voluntario le ha servido.
Conozco sus anillos y todos sus secretos.
¡Ladronas de los muertos!
¡De ella son los anillos!"

¡Mis anillos! Me pesa,
hoy me arrepiento
de haberlos regalado sin medida.
¡Y no supe esperarte!

También me da tristeza que esta tarde
tras el sol haya ido tanto tiempo
y he ido a tu encuentro,
dentro de un siglo.

Apuesto -dice él- que vas a maldecir
a todos mis amigos en sus oscuras tumbas.
¡Todos la celebraban! Pero un vestido rosa
nadie le ofreció.

¿Quién era el generoso? Yo no: soy egoísta.
No oculto mi interés si no me matas.
A todos les pedía cartas,
para por las noches besarlas.

¿Decirlo? ¡Lo diré! El no-ser es un tópico.
Y ahora, para mí, eres ardiente huésped.
Les negarás la gracia a todas las amantes
para amar a la que hoy es sólo huesos.

Agosto de 1919

REGRESO DEL LÍDER

El caballo... cojo.
La espada... oxidada.
¿Quién es el líder
jefe de muchedumbres?

Paso -una hora.
Respiro -un siglo.
Mirando hacia lo bajo,
donde se encuentran tantos.

Enemigo o Amigo,
espina o Laurel.
Todo sueña.
El Caballo es Él.

El caballo... cojo.
La espada... oxidada.
La capa, vieja.
Mas derecho el cuerpo.

Julio 3 de 1921

Murmullos nocturnos: seda
derramada por la mano.
Murmullos nocturnos: seda
aliviando la boca.
Cuenta
de todos los celos del día-
lustre
de todas las antiguallas -y apretando
los dientes cesó

la disputa-
en un susurro...
junto
al cristal...
El trino del primer pájaro
-¡tan puro!- y un suspiro.
No es él. Se ha ido.
Se fue-
y el hombro,
estremecido.

Nada más.
En vano.
Final.
Como si nada.

Y ante tanta vanidad,
el alba por espada.

Junio 17 de 1922.

De Marina Tsvetáieva

A B. Pasternak

Distancia: kilómetros y kilómetros?
Nos han dispersado, transplantado
nos han ¡y qué bien estamos
en los lejanos horizontes!

Distancia y lejanías?
Des-pegados, des-soldados.
Apartaron manos, crucificaron
sin saber lo que destruían: la unión total.

De suspiros y tendones
nos malquistaron, nos esparcieron
y exfoliaron.
Muro y foso.
Separados, como las águilas.

Conspiradores y lejanías?
No nos desbarataron; nos perdieron
por los tugurios de las latitudes:
disgregados como huérfanos.

¿Cuál es, pero cuál es, marzo?
¡Como a las barajas nos han cortado!

24 de marzo de 1925

Hugo... estuve buscando en regalo que por cierto ya borré


=(


quería pegarte aquí un fragmento de alguna carta que envió Marina a Rilke...
esa que termina con:

"aún en el silencio más profundo, oír el sonido de tu corazón y besarlo"


Y lo perdí...

Dios... me siento idiota por haber borrado eso de mi mail

=(

?Rainer, quiero estar contigo [?] ?no te enfades, soy siempre yo, yo quiero dormir a tu lado ? adormecerme y dormir. [?] Sencillamente dormir. Nada más. No, algo más: hundir mi cabeza en tu hombro izquierdo, mi mano en el derecho y nada más. No, algo más: saber, aún en mi sueño más profundo, que tú te encuentras a mi lado. Y algo más: escuchar el sonido de tu corazón. Y... besarlo.?


(no es la versión que recordaba... ciertamente)