Ya nada es como era antes

Ya nada es como era antes

Paro el taxi colectivo y me subo atrás. El chofer de manos grandes, venosas y velludas va acompañado de una viejecita. Hablan de lo mal que se porta la juventud actual. Que ya no hay seguridad en nuestras casas. Que todos los valores están trastocados. Que gran culpa de todo lo tienen los padres. Y también la escuela. Y el gobierno. Y la iglesia que ya no es como era antes. Antiguamente la juventud era sana. Respetaban a los padres. A la gente de mayor edad. Otra mujer que se sube se agrega a la conversación. Dice que ayer nomás entraron a robar de día a una frutería. Agrega que por suerte los pillaron. El chofer piensa que estamos al final de los tiempos ya que la Biblia así lo dice. Todo lo que dice la Biblia está pasando, todo eso es cierto, dice la mujer que se sube y se agrega a la conversación. La viejecita llega a destino y el chofer solícito le ayuda con sus paquetes. Se sube al taxi colectivo y comenta que hay que saber escuchar a los viejos, que de ellos aprendemos.

Recuerdo el caso de un tipo que tenía una carnicería. Alguien de su entorno le había dicho que su mujer lo engañaba con su sobrino. El sobrino vivía en su casa y tenía un taxi colectivo. El mismo día de la revelación el carnicero los encontró en los sectores aledaños al pueblo. En el taxi colectivo. Mató al sobrino. Lo mató con el mismo cuchillo con el cual trabajaba despostando vacas. Lo que pasó fue cosa de no creer. El cadáver se veló en su misma casa. En la casa del carnicero. El se mostraba compungido. Lo mismo que la esposa. El pueblo sabía que había sido él. La policía se enteró por el pueblo. Todo el pueblo sabía que el sobrino engañaba al tío con la esposa. Lo arrestaron. Estuvo algunos años preso. Ahora -fina paradoja- maneja un taxi colectivo. En el cual acabo de bajarme.

4 comentarios:

¡chuuu!

yoel dijo...
22:19
 

carnicero filosofo: el verdugo de Webster.
Yo conozco a Aristóteles de Buenos Aires, alguien al estilo del asesino chileno pero más metódico. A Aristóteles el Apocalipsis le importa tres carajos. El persiste en que los argentinos son unos vagos de mierda "Aquí nadie quiere laburar y por eso las cosas andan como andan". Es difícil sacarlo de ese criterio y reduce humanos a carne picada a precios por encima de los que fija el gobierno, y con los huesos hace harina para mascotas. Por supuesto también vende carne vacuna, de cerdo y pollos.
Cuando con su hijo, faena a un humano, lo hace a persiana cerrada.
Los motivos... Nadie sabe. Los vecinos comentan que es para prestigiar la calidad de la mercadería que vende, y seguramente los faenados deben ser unos vagos de mierda.

Anónimo dijo...
02:39
 

Buena Hugo. A lo más Sweeney Todd de Tim Burton. Estoy leyendo esto a las 2:35 de la mañana (con un vino y la guitarra de compañera). Ya es feriado, 21 de Mayo, Glorias Navales.
Estuve a punto de llamarte para conversar un vino, pero es demasiado tarde. Mañana sera otro dia.

EL ganador de cuentos cortos

Hey! Ganador de cuentos cortos; qué onda hoy a las tres de la mañana? Te pensé llamar, me tomé media botella de ron soliloquio, un ron venezolano que no estaba nada de mal. ¿Qué habrá sido de Giro sin tornillo? Un abrazo desde el barrio alto, claro que eso sí, lo contrario de Santiago.