"...y nos limpiamos bien el culo"

"...y nos limpiamos bien el culo"


Un tipo de traje claro, humita y sombrero tirolés, viene y me dice:

- Hoy llega Huidobro y se hospedará en el Hotel Castelar.
Le dije que ya lo sabía, que me dirigía hacía allá. En el hotel, me dijeron que no había ninguna reserva para el señor Vicente Huidobro. Salgo de allí; camino una par de cuadras, y siempre por la Avenida de Mayo me encuentro con el poeta. Me presento; le digo que soy uno más de los muchos admiradores de su obra en la Argentina. Le comenté que lo había ido a buscar al hotel, y me dijo que no se alojaría allí esta vez, que su estancia sería corta, que le parecía que tenía más admiradores en Argentina que Chile, que era solo una coincidencia que nos hubiésemos encontrado en ese momento. Me dijo que quería comentarme algo, e increíblemente me invita a tomar un café en el mismo Hotel Castelar. Me dice:
-Acabo de estar en una reunión con unos exiliados españoles que se han instalado acá en Buenos Aires con editoriales. Se trata de los señores Gonzalo Losada, Antonio Zamora y Rafael Alberti. Estos señores me invitaron a ese encuentro para delinear, lo que sería la edición de mis obras en la Argentina. El que tomó la palabra fue Alberti quien también es poeta, me habla de la importancia de mi poesía en el habla española, de lo bien que está posicionada mi creación en Europa, de lo bueno que sería que mi obra, ya bastamente conocida en muchas partes -según sus palabras- también lo sea en América del Sur; y agrega:
-Nosotros; hemos llegado de España con una mano adelante y otra atrás, carecemos de los medios económicos suficientes como para presentar una obra tan excelsa y brillante como la de usted, pero también sabemos que usted; proviene de una familia de muchos recursos, para lo cual hemos pensado que aportando un capital de cincuenta por ciento cada uno, usted y nosotros; podríamos publicar toda su obra en Argentina y también para el mundo de habla hispana. Su poesía bien merece un esfuerzo conjunto, en este momento es usted, lejos; el mejor poeta del mundo.
Huidobro se queda en silencio; mueve la cabeza de un lado a otro y me dice:
-Como usted comprenderá amigo, nunca en mi vida he escuchado una proposición semejante, me paré de la mesa y les dije:
-Yo tengo una oferta mejor. Ustedes colocan el cincuenta por ciento. Yo coloco el cincuenta por ciento. Nos instalamos con una fábrica de papel higiénico y nos limpiamos bien el culo. Buenas tardes.
Luego salí, hará de esto una hora y caminé muerto de la risa y liviano por la ciudad de Buenos Aires. En las condiciones que estos señores, que llegaron con una mano adelante y otra atrás de España, creo que mi poesía no se publicará en la Argentina en muchas décadas. Vicente Huidobro reía, yo también. Viene el mozo del Hotel Castelar abrazado de una gitanilla hermosa, un canillita vocea el diario de la tarde y yo despierto.
¿Verdaderamente lo soñé, alguien puede decirme?

4 comentarios:

si lo soñaste, fue un sueño de esos que le dan aire al alma. saludos

JC dijo...
12:07
 

No lo soñaste. Huidobro en los sueños suele aparecer volando. Trata de recordar.

Anónimo dijo...
19:08
 

A alberti lo despertó su mujer,le dijo..."no grites,es sólo otra de tus pesadillas"...

Anónimo dijo...
09:02
 

El hijo de puta de Alberti, ya me lo imaginaba... así se construye la literatura y los mitos. MUERA ALBERTI (bah ya murió, bueno que muera de nuevo)