El olor de Susana

El olor de Susana

Faltaban veinte días para que su mujer regrese de vacaciones. Susana le dijo aquella noche, tómate una buena ducha para que se te vaya el olor. No te preocupes le dijo Gonzalo, faltan veinte días para que mi mujer regrese de vacaciones. En veinte días se me irá el olor ¿no crees? Pero eso no sucedió. Gonzalo me vino a ver desesperado cuando faltaban cinco días para que regrese Alicia y el olor de Susana que no se iba.. No sabía qué hacer. Decía que había intentado de todo. Perfumes caros y baratos, grasa de lobo, aceite de alquitrán y los consejos de una comadrona. Es que me quiero morir decía Gonzalo. Se trató sólo de una noche y este maldito olor de Susana que no se va. Apenas vuelva Alicia se dará cuenta de todo. La verdad que yo tampoco sabía. Si lo supiera inmediatamente le habría entregado la solución. Hace cinco años tengo este maldito puto olor de Susana que no se va.

4 comentarios:

yoel dijo...
10:13
 

¿Qué hacés Quinoto?
Acostumbrado a la comunicao eléctrica, tu silencio mestaba preocupando.
Un mundo de blogs está jugando al ping pong.
Ahora estoy haciendo un Jesucristo. La puta quedó en el ropero y el cristo es un familiar más, como Borges, como Gardel.
Estaba por escribirle a Ruiz para preguntarle por vos.
Macanudo man.

Pd: Susana fue socia mía y no me pringó ningún olor porque nunca cojí con ella.

Qué tal caramelito de quesito de chascomús, acá en la patagonia hacen 27 grados a la sombra, los patos caen asados y la gente se lanza al mar sin saber nadar, ayer en la tarde 27 personas fallecieron de este modo. Ahora inmediatamente te escribo un correo contándote detalles.
Tendrías que haberme advertido sobre Susana, pero eres un buen amigo y supongo que en aquel entonces no sabías.

Un abrazo Yoel

yoel dijo...
10:41
 

Calle solía tener ese tipo de resoluciones literarias. Después de hablarte eróticamente de alguna mujer, resolvía: "Pero no se ouede hablar de ella porque nunca me acosté con ella".
Y Calle era un hombre de pija dura.

el olor de la mujer en uno es pura fantasía personal. Cuando tu mujer siente el olor de otra en ti, salvo que no sea un perfume barato, le gusta y se queda tranquilita (lo digo por comprobación práctica)