The Championships

The Championships

La cocina comunica con el almacén. Voy donde están los huevos. Tomo uno con la mano derecha y lo paso a la mano izquierda, luego lo pongo en el bolsillo izquierdo. Tomo otro y sigo el mismo procedimiento. Luego tomo el tercero y me dirijo a la cocina. El que llevo en la mano lo paso de mano en mano. La sartén está sobre la estufa. El huevo que llevo en la mano lo quiebro sobre el aparador y lo vierto a la sartén. Saco otro huevo de mi bolsillo izquierdo, lo tomo con la mano derecha, lo quiebro y lo vierto en donde está el otro huevo. Saco el último huevo, lo quiebro y lo vierto. Un trabajo impecable. Hoy me siento Roger Federer.

12 comentarios:

¡Fangote de huevos fritos!

el huevo cae. Chorrea sobre el aceite hirviendo, crush hace sobre el líquido. permanece algunos segundos incolume. Luego, torna blanco como una montaña que es nevada misteriosamente. el amarillo blando se vuelve duro, pero sigue amarrillo. sigue el crush. en algún momento una mano bondadosa retira el cuerpo hirviente del huevo, casi a punto de estallar, lo retira de su tortura caliente. En un plato, reposa exhausto, se tiende leve, se desliza sobre la loza con el agrado del que sobrevive a la muerte.

1 huevo = 1 célula. Sigue el huevo de avestruz. Más luego el huevo de ave Rock, capaz de cubrir una ciudad como la de Los Angeles, dejarla sepultada. Y es Hugo el malabarista, el responsable, que al jugar así hace chocar los tacos de sus zapatos como Fred Astaire.

Anónimo dijo...
04:42
 

como que ave rock.
ave roc no más.
estos jipis no respetan ni a simbad el marino

La fonética me batía el error. Gracias anónimo, trataré de no volver a quivocarme. No tanto por Simbad, por ese pájaro que confundo con el ave Fenix. ROC.

Anónimo dijo...
08:40
 

Ahhhh sí???...pero, qué había primero?...el huevo? o la gallina?..

Según el carnicero Aristóteles, antes que el huevo o la gallina, fue el canto del gallo, el verbo. Pero todo eso suena a ilusión. Materialmente, Aristóteles, si uno quiere comprar huevos de pájaro roc, dice que hay que pedírselos con un día de anticipación.

El moderno Jack no es recatado, ni un simple misógino que se espanta ante cualquier mínima invasión de ladillas. Es un destripador amplio y suele ejercer en los consultorios psiquiátricos, adonde luego de airear los intestinos del siquiatra y los de sus pacientes ocasionales, generalmente abandona los lugares de muy mal humor, y por eso su continuidad.
También los shopping, los gimnasios, etc... y no distingue tamaños humanos.
El sacatripas porteño no se lleva las vísceras de sus víctimas como el original inglés. Colecciona dinero en efectivo y objetos de valor.
Es lo que sucede en estos tiempos. Nada que ver a cómo eran las cosas, antes.

Mingo dijo...
04:54
 

Buenas
Estoy perpetrando una revista de cuentos breves y creo que no tendré más remedio que robarte algunos de tus relatos fabulosos, indicando tu autoría y el blog de donde proviene, claro....¿Qué te parece?
Mingo

hola Hugo Vera..

Hola




hugo

Anónimo dijo...
17:08
 

Alguien ha visto mi gato por aqui?