Acaricié a la novia de mi mejor amigo

Acaricié a la novia de mi mejor amigo

E
s lo que pasa. Estaba borracho. Que me emborracho y pierdo el tren. La compostura. Quiero que me entiendas. Salgo de mí. Soy otro. Por favor. Quiero que me entiendas. No soy malo ni ruin. Me gusta la poesía, la música, la pintura. Andar a caballo. Navegar, hacer una vida normal. Pero me emborracho y me transformo. Ya no soy tan perfecto. Eso pasa. Es que no lo controlo. No lo puedo controlar. Pero no soy la bestia que tú piensas que soy. La bestia que todos piensan que soy. La que hoy aparece en la prensa. Me emborracho y me bifurco. Dirijo mi rumbo a nivel Neandertal. Pero soy un buen tipo. En el fondo y la superficie soy un buen tipo. Eso lo sabes. Sé que lo sabes. Pero ahora debo pedirte perdón. Debo hacerlo amor. Debo hacerlo. Todas las mañanas viene gente a mi casa a pedirme explicaciones. Y se las doy. Pido perdón. Generalmente por algo que no recuerdo. Es que estaba borracho. Una noche agredí a Teillier. Mi poeta preferido. El mejor de todos. Lo traté mal. Mi auto se incrustó en una casa. Le pegué a mi madre un día. Acaricié a la novia de mi mejor amigo, estando él presente. Vomité en la presentación de mi libro. Perdí el vuelo a Minas Gerais. No asistí al cumpleaños de mi hijo. Me olvidé pagar la última cuota. No fui lo suficientemente correcto con Jorge y Damiela. Sé que no me lo perdonarán. Pero ya te dije. Es que estaba borracho. Eso pasa. A todo el mundo le pasa. No es solamente a mí. Todo el mundo se emborracha. Luego nadie se acuerda de lo que dijo o hizo. No me pasa solamente a mí. Quiero que lo entiendas. Ahora estoy en la cárcel. Es verdad. Estoy en la cárcel. Por algo que dicen que cometí. Un violación o algo así. ¡Es que no me acuerdo! No me acuerdo ¿sabes? Aquello no puede ser. Seguro que no puede ser, y si ocurrió, dudo que haya ocurrido… seguro que estaba borracho. Y cuando estoy borracho yo no soy yo. Yo no soy yo. Yo no soy yo. Yo no soy yo…

Ilustración de Javier Molinero.


7 comentarios:

Anónimo dijo...
01:49
 

Seguro que se acuerda el muy pendejo chingón pero que en el fondo le da lo mismo esta acostumbrado salir sin cargos bestia.

¿No recuerdas lo que hiciste anoche?
¿No recuerdas nada?
...
Mataste a tu padre y a tu madre, a cuchilladas.

¿recuerdas Yoel? "¡A la cama grande, a la cama grande!".

Como dando órdenes desde un casco de estancia...
El zapato bota de vino y los ojazos de la muñeca automática.

Debe haber literatura sobre la teoría de los recuerdos...
En aquella época que recordás de la muñeca que sorteaba camastros. Había muchas alcoholizaciones en casa y yo me agarraba pedos negros. Recuerdo que varias veces, al amanecer de alguna desas borracherías, minuciosamente recorría la casa y me tranquilizaba sobremanera al no descubrir ningún cadáver olvidado.
La francesa que mandaste de Natales una vez, se bancó un par desas alcoholizaciones escandalosas. Ella no decía nada. Se quedaba asustada y guardada en un entrepiso y nunca ninguno de los licántropos que se emborrachaba conmigo, la molestó.

Es que el trago lo pone ciego a uno.
Claro poh, como no me va a doler...
Dice una canción por ahí. Adoré la idea de la bifurcación y sacar al Doctor Jekyll que todos llevamos dentro con copete o cualquiera pócima que se tenga a la mano. La inconsciencia o el olvido más bien, dice Freud, es como el sistema inmune del cerebro. Aunque esperé un giro más inesperado al final. Bolaño también me la hace y bién.
Con respecto al sexismo del poema o no poema, no era el momento pero igual.

Pilar dijo...
17:04
 

Que no, que nada justifica los actos de violencia. El alcohol es una excusa como otra cualquiera. Luego viene eso de "Que me emborracho y pierdo el tren. La compostura. Quiero que me entiendas. Salgo de mí. Soy otro. Por favor. Quiero que me entiendas. No soy malo ni ruin..."
Habría que cambiar la perspectiva del alcohol y las drogas como excusa. Un maltratador no es una persona enferma y, por lo tanto, no se puede curar. Ni justificar. Los chicos y las chicas deberían acceder a nuevas perspectivas no sexistas en los colegios y en las familias. Poco a poco, el mundo sería distinto y la violencia en las relaciones afectivas disminuiría.
Hugo, este post es un magnífico relato para tratar el tema de la violencia intradoméstica: sería bueno que en los colegios se discutiesen textos así. Es un claro ejemplo de que los actos de un maltratador son cíclicos y se agravan con el tiempo. Y que toda persona que sufra los actos violentos como los que comete el protagonista de tu relato, debería saber que eso no es amor. El amor es, antes de nada, respeto. Sea la clase de amor que sea. Cuando la violencia se manifiesta estimulada por alcohol y drogas, no es más que una miseria de la persona que agrede, por mucho que diga que lo hace por amor. No hay excusas. Nunca.
Leo tu blog con frecuencia y me gusta mucho. Entiendo que la mayoría de tus post son ficción y te confieso que utilicé algunos de ellos en las clases con mis alumnos y alumnas. Tratas mucho el tema de la violencia intrafamiliar, que es algo en lo que trabajo todos lo días en mi colegio.
Te escribo desde Vilagarcía, en Galicia. Supe de tu blog por una amiga común.
Muchas gracias.
Pilar