Cuento del Elefante y el viejo Rey

Cuento del Elefante y el viejo Rey

Duérmete mi niño duérmete mi amor duérmete pedazo de mi corazón. Te voy a contar un cuentito para que te quedes dormido. Resulta que una vez un elefante salió a cazar un rey humano, el elefante tenía un entredicho con el rey de la selva que era el león, entonces el elefante -que era muy orgulloso- no quería aceptar esa situación y le dijo al león, yo soy el rey de la selva porque soy el más grande y no le temo a nada, te lo demostraré yendo a cazar un rey. Ya sabemos que no es ocupación de un elefante salir a cazar reyes, pero es que este elefante quería ser rey de la selva. Una forma de demostrar su poderío era cazando un rey humano. Y fue por la selva premunido con su trompa en busca de un Rey, no es fácil dar con uno en medio de la selva, pero este era un elefante muy tenaz y todos los demás elefantes sabían de aquello. Fue y fue por la selva en busca de un rey y no aparecía uno por ninguna parte. Es que en la selva es muy difícil encontrar un Rey, generalmente están en palacio comiendo ricos bocados, haciendo sus cosas, acicalándose y eso, también andan con sus yates con familia y amigos. Se los puede encontrar en alguna carrera de Fórmula Uno y eso, pero nunca en una selva. Antes de partir le dijo el león que nunca un elefante podría cazar un rey humano. Yo soy el único rey de la selva. Luego de dar instrucciones a su señora leona para que fuese a cazar cervatillos, el león se echó a dormir con su larga melena amarilla oscura. Y así, el elefante fue y fue por la mismísima selva en búsqueda de un rey. Ya se hacía de noche cuando se encontró con un lagarto llamado Juancho. ¿Has visto pasar un rey por acá? No le contestó el lagarto. Vi pasar un aerolito, un aeroplano y un globo aerostático, pero no he visto pasar ningún rey. Muy enfadado el elefante siguió su camino. Por la madrugada dio con un búfalo llamado Tim. ¿Has visto pasar un rey por acá? No le contestó Tim. Vi pasar una ambulancia, un vendedor ambulante y un enfermo ambulatorio, pero no he visto pasar ningún rey. Y así siguió su camino. Ya por la mañana, agotado todo afán de encontrar un rey por la selva, se encontró con una manada de cazadores. Se escondió detrás de un árbol donde nadie podía verlo. Escuchó que a un viejecito le decían Su Alteza Real. Por fin había dado con lo que buscaba. Un verdadero rey humano. Esperó que la manada de cazadores se dispersase y en cuanto el rey se quedó solo -cosa que pocas veces se daba- avanzó hacia él con sus enormes patas y lo tumbó con su trompa. Le fracturó la cadera derecha en tres fragmentos. No me hagas más daño gritaba y gritaba el rey. El elefante le dijo: "Por qué no te callas rey cobardón y gritón". Lo subió a su lomo y lo llevó ante la presencia del león. Desde ese momento el elefante pasó a ser el Rey de la selva y también el rey de los humanos. Colorín colorado este cuento se ha acabado.

3 comentarios:

Me ha gustado mucho.

Chávez dijo...
17:35
 

Me gustó que el elefante haya hecho callar al Rey.

Pelusa dijo...
19:28
 

Emocionante el final... mas que todo porque da pura ternura imaginar un elefante haciendo justicia...de la de los hombres y de los animales. No me gustan los leones. Saludos don Hugo Vera Miranda.

Pelusa