Casanovas de ocasión

Casanovas de ocasión


Generalmente son tipos normales. Como mi primo Beto. O casi tan normales como él. Fútbol, pizza y la lectura del diario. A veces una opinión sin importancia sobre un tema que no tiene importancia. Nada fuera de lo común. Ni alto ni bajo. Ni gordo ni flaco. Normal. Normales. Hasta que aparece una mujer. Entonces se transforman. Dejan de ser mi primo Beto. Inmediatamente se transforman. Cambian de voz. Locuaces, geniales, gesticulan, se paran, se sientan, se vuelven a parar, cuentan chistes y anécdotas. Chispeantes a más no poder. Te enteras que cazaron leones, que innovaron en la cocina francesa y que un día se salvó de morir en Afganistán. Hasta que la mujer se va. Hasta que Rosalía se va. Hasta que voy a despedirla cuando toma un taxi. Hasta que desaparece. Cuando regreso me pregunta, con voz normal: ¿te fijaste en el culo de esa mina?

4 comentarios:

Un día, cuando Mabel aún no había cumplido los 18, me preguntó:"¿Por qué, Yoel, los hombres miran tanto el culo de las mujeres?". Cargado de experiencia de la vida, respondí:
"Porqué lo imaginan cagando".
Su asombro fue asombroso:"¿¡En serio!?".

Claro. No son Casanovas, son víctimas de la puñetera pulsión que la Naturaleza nos ha metido dentro: buscar, buscar y buscar.
El hombre busca y la mujer elige. Y aun así os quejáis. No es nuestra culpa si no sabéis elegir.

ultimamente yo siempre pienso que la culpa es mía por no saber elegir..

Esos casanovas, solo lo son cuando sus instintos se lo señalan, pobres cobardes e hipócritas, casanovas de a 10 minutos al día.