El regreso de Helena

El regreso de Helena

Cinco años que no veía a Helena. Era casi la misma. Diría que más hermosa y con cierto charme que desconocía en ella. Se notaba que no había tenido una noche mala. Una noche de escorpiones. Una de esas noches en la que podemos envejecer treinta años. Yo he tenido una de esas noches y sé de lo que hablo. Amaneces con menos pelos, canas, ojeras de siete leguas y se te arquea la espalda. Helena había vuelto siendo casi la misma, la misma de hace cinco años atrás. Había regresado al pueblo. Buscaba trabajo. No con premura. No con la urgencia de llevar pan a la casa, en donde te esperan pájaros hambrientos, con picos afilados pronto al tarascón. Con sus ahorros de París, podría vivir perfectamente otros cinco años en el pueblo. Llegaba con un post grado. Estaba de vuelta. Le dije que seguíamos siendo jóvenes y hermosos. Se río con ganas. Me preguntó quién más -aparte de ella- seguía siendo joven y hermoso. Le dije que su padre. Después de un buen rato, hablando de temas que nunca faltan, que nunca fallan, nos fuimos a la cama. Ya de vuelta a la biblioteca, me preguntó qué me había parecido, eso de poner el condón con su boca. Le contesté que fue magnífico, que podría agregarlo a su currículum. Días después vino Arturo. Me dijo que había estado con Helena, que había estado con ella bebiendo en El Murciélago. Que después se habían acostado, y que ella le había puesto el condón con la boca. Que Helena le había preguntado que le parecía aquello. Que él le había contestado que eso lo hacían casi todas las chicas del pueblo. Que para él, aquello no era novedad. Eso le dijo. Los dos coincidimos en que Helena había vuelto más linda. Que Europa le había sentado bien. Y brindamos a su salud y a la nuestra. Luego cambiamos de tema.

7 comentarios:

Entro a su blog y me voy suspirando...

saludos

Y por donde esta Helena...

Saludos amigo Hugo.

Siempre hay dos maneras de confrontar ideologías.

Anónimo dijo...
09:04
 

y ya! estas sintomático, desorganizado, y lo peor es que todos se enteran de lo mal que estas..
tu sabrás

Anoche en la madrugada, casi con los primeros cañonazos del sol vi al fantasma del poeta patagónico de la Inmaculadea Decepción. ¿Era su fantasma o era nomás el Hugo mayúsculo en persona? No pude constatarlo, urgente yo tenía que partir a Hiroshima, pero mientras el envío me arrastraba pude ver la arrolladora aparición que zinzagueaba a través de la calle Neuquén. El poeta ostentaba su poronga y usándola a modo de garrote repartía mamporros a su paso. "He aquí mi poesía" decía con la alegría de aquel que viaja en el tiempo y el espacio merced a la energía de un pedo alcohólico.
Saludándonos en el cruce de nuestras navegaciones encontradas, filosofamos rápidamente sobre la utilidad y belleza de las metáforas y los explosivos, y enseguida nos zambullimos en nuestros destinos inmediatos.

Pudo haber variado la marca del condón. Además la recomendación de Hugo en un currículum vale más que las sensuales puteadas de Henry Miller.

Querido Hugo: La próxima fecha de la eliminatoria al mundial jugará la selección chilena contra la selección Colombia. Yo apuesto toda mi colección de libros de superación personal ¿Quién más apuesta?

Hola Annie, gracias por tu comentario, visito tu blog y escribes tan bien que aprendo. Un abrazo Sid, muchas veces no contesto los comentarios, sé que hago mal, pero la verdad que no sé qué contestar. Pero siempre es grato recibirlos. Los leo y después voy a tu blog, a cada blog en donde hay un autor que comente. Matvi, gracias por entender el mensaje. Yoel, un gran abrazo y ya nos estamos cruzando a ver quién aguanta más un botella de ginebra. Simone, recogida la apuesta. Voy a ir viendo qué te puedo apostar a cambio. Una bruja me dijo que Chile goleaba a Colombia y que miles de colombianos lloraban en las esquinas. Un abrazo.