Por amor a Lupita

Por amor a Lupita


M

e pregunta si me gusta Fidel. Le pregunto cuál Fidel. Me dice Fidel, o es que conoces algún Fidel que no sea, él Fidel por el que te pregunto; Fidel Castro. Le digo que me gusta más Olivia Newton-John. Me dice que la tengo harta de mis putos miserables sarcasmos. Que ya conmigo no se puede mantener un diálogo decente. Que hace tiempo dejé de ser lo que antes fui: Ahora eres un pinche cabrón hijo de la gran chingada culero vale madre que te lleve el puto averno. Abre un litro de cerveza Austral y lo vacía sobre mi cabeza. Espera un poco por favor, le digo. Voy al baño y enciendo el equipo que tengo allí. Pongo a Butthole Surfers. Me saco la camiseta. Pongo agua tibia en el lavamanos y me lavo la cabeza. La seco. Veo que mi barba ha crecido, aprovecho de afeitarme. Luego me siento en la taza y continuo la lectura de El segundo deseo de Ramón Díaz Eterovic, sin duda, el mejor escritor chileno en la actualidad. Me lavo las manos y me pongo una colonia de las tres que tengo. Apago el equipo y vuelvo en donde está Lupita. Tardó un poco, sólo un poco en morir. Lo hice rápido porque la quería. En definitiva, sigo siendo un sentimental.


4 comentarios:

Anónimo dijo...
07:04
 

¿Es por eso que tardabas tanto?Tengo el peor gusto del planeta.
Fdo. Lupita

PD: Una voz interior me dice que acaba de resucitar un post impertinente que también se había muerto.

Me canse de leer tanto(!)

summer loving...

Entre cómico y tierno.