aristóteles españa: dawson

aristóteles españa: dawson

Este poeta fue encapsulado en una remota isla de la Patagonia durante la brutal represión del tirano Pinochet. Tenía por ese entonces solo 17 años y era una verdadera amenaza para el acorazado ejército chileno. Esa isla se llama Dawson, debiera llamarse Isla Vergüenza, Isla Ignominia, Isla Puta. El poeta se sigue llamando Aristóteles España, una figura mítica de la poesía chilena. Inmaculada Decepción presenta una pequeña selección de su libro; Dawson.

LLEGADA

Bajamos de la barcaza con las manos en alto
a una playa triste y desconocida.
la primavera cerraba sus puertas,
el viento nocturno sacudió de pronto mi cabeza rapada
el silencio
esa larga fila de Confinados
que subía a los camiones de la Armada Nacional
marchando
cerca de las doce de la noche del once de septiembre
de mil novecientos setenta y tres en Isla Dawson.
Viajamos
por un camino pantanoso que me pareció
una larga carretera con destino a la muerte.
Un camino con piedras y soldados.
El ruido del motor es una carcajada,
mi abrigo café tiene barro y bencina:
nos rodean
bajamos del camión
uno dos tres kilómetros
cerca
del
mar
y
de
la
nada,
¿Qué será de Chile a esta hora?
¿Veremos el sol mañana?
Se escuchan voces de mando y entramos a un callejón
esquizofrénico que nos lleva al Campo de Concentración,
se encienden focos amarillos a nuestro paso,
las ventanas de la vida se abren y se cierran.

CAMINOS

Nos llevan a cortar leña por los bosques,
de sol a sol,
custodiados por patrullas
que apuntan directamente a la cabeza.
ordenan cantar y correr,
agujerean nuestra sensibilidad,
quieren destruirnos como guijarros
bajo la nieve,
humillarnos,
Mientras entonamos en alta voz:
"Bajo la linterna, frente a mi cuartel,
sé que tú me esperas mi dulce amada bien".

Y el viento invade los parques de mis sombras,
desordena los faroles, las plantas escarchadas.
Me acuerdo de Rosita en la última navidad,
o con su uniforme de colegiala y sus cuadernos.
(A lo mejor nunca leerá este poema).
Hay olor a nubes enterradas,
nos golpean,
mientras una rata camina entre la hierba.

"Si es que llega un parte y debo yo marchar
sin saber querida si podré regresar".

Sólo vemos galerías pintadas de insomnio,
postes amontonados,
manos que sangran,
en el trayecto al Campo de Detenidos,
y fusiles,
y mitades,
encerrados en un laberinto de crueldad y miseria
en el paralelo 53 sur de este mundo.

Y NO ERAN PERROS

Anoche al acostarme
escuché ladridos
en algún lugar del Campamento.
Y NO ERAN PERROS.

COMPAÑEROS

Compañeros, tenemos que buscar una razón
más poderosa que el Partido,
un cauce, un islote, un diminuto ventisquero
que sirva al menos como punto de inicio
y empezar a caminar hacia el reencuentro,
que será una casa -me imagino- amplia,
como los patios de mi pueblo natal,
lleno de grandes ventanales
para que entre libremente el aire
y escuchemos a los árboles del pensamiento;
ese día que -pienso- no está lejano,
llegará como un potro salvaje y se posará
sobre los muslos desnudos de nuestras reflexiones.


3 comentarios:

Anónimo dijo...
22:31
 

Brutal el poema y no eran perros. Conocía el libro, de antologías, pero no sé por qué en esas antologías no habían incluido ese epigrama, digno de Marcial o Catulo. Dónde consigo el libro completo?
Claudio
El presentador, una vez más, a pesar de su ironía, bastante débil. Cuestión de estilo, parece. No me referiré más a eso

Anaia dijo...
13:12
 

Magnifico poeta chileno. Impresionante forma de plasmar la realidad del dolor y la soledad.

esta noche tengo el placer de conocer al poeta al hombre y al joven que fue encarcelado en aquel campo de concentracion tengo el honor de poder brindarle una cama en mi dpto ... en menos dee cuatro horas me han sido aclaradas muchaass interrogantes respecto a que camino seguir... este hombre es una muestra viviente de fortaleza y sobrevivencia... estoy medio ebrio y con gusto debido a que comparti con la persona mas interesante que jamas habia conocido ... seguire escribiendo cuando acabe con este sueño que niebla mis pensares...