Pienso que tendré que lidiar con esto. Que no tengo otra. Me gustaría escribir un cuento de cuando Phil conoce a Susan. Me tomo dos antiinflamatorios y dos aspirinas. Salgo a buscarlo. Una señora, pienso que portuguesa, me abre la puerta. Lo llama. Le digo, mira como tengo mi pierna, apenas la arrastro. Me recojo el pantalón y la pierna allí, roja, hinchada, tumefacta. Seguramente explotará. La pierna le habla y le dice: mira como estoy, nos costó mucho dar contigo, son nuestros últimos movimientos. ¡Tened piedad Dios mío! Observa y no dice nada. De mi chaqueta extraigo el S&W Modelo 29 con sus correspondientes seis cartuchos. Apunto sobre mi sien y disparo. La bala le dice: mira cómo ha quedado, ningún vecino podrá reconocerlo. Sonríe. Gira sobre sus talones. Da un brinco y la imagen se difumina.
| [+/-] |
Portuguesa |
| [+/-] |
Jorge Díaz Bustamante |
más clara y prontamente se revela el grado de
educación y de cultura de una persona, por cuanto
son tantas y de naturaleza tan severa, y sobre todo
tan fáciles de quebrantarse, las reglas y las
prohibiciones a que está sometida".
MANUAL DE CARREÑO.
Ellos se sientan alrededor de la mesa, los conozco, a mí no me engañan. Aparecen timidamente, caminan cabizbajos con la mirada extraviada, como si estuvieran ausentes. Permanecen en silencio, como si no tuvieran voluntad. Después de un tiempo, cuando forman un buen grupo y ya se sienten cómodos, comienzan a murmurar y a elevar paulatinamente el sonido de sus voces. Después ríen mostrando sus mandíbulas feroces. Creen ser muy entretenidos y gesticulan con ademanes exagerados, para llamar nuestra atención, seguro. Aunque de este lado, los directores, parecen no percatarse de esta situación y siguen con las mismas conversaciones banales, que de tanto oírlas ya las tengo resabidas: El nuevo auto de Juan Carlos. Las vacaciones en Cancún de Alexis. La enfermedad manifiesta de la cual nadie quiere hablar, pero es un embarazo viejo, la hija de Guillermo, la Jimenita ¡y tan fina que se hacía la tonta! La inminente caída del cabello de Carrasco. En fin, parece que este fuera otro mundo.
Al otro lado, me imagino, la situación debe ser distinta. Lo digo por esos imprevistos cambios en la tonalidad de sus ojos. Por el brillo salvaje en sus pupilas. Sus preocupaciones, sin duda, son distintas. El alimento diario, proteger su guarida, evitar a los siniestros depredadores. Claro que es distinto.
No tienen la suerte nuestra, no. Y eso es lo que no entiende el bruto de Camilo. En vano le insistí que era peligroso mantener este contacto, que las condiciones no estaban dadas, que la democracia, hasta por ahí no más viejito. Tu padre, Dios lo tenga en su santo reino, siempre puso mano dura; el látigo o la espada, y nunca nadie se desvió del camino. Es que siempre tuvo esa fortaleza que muchos envidiaban.
Camilo es arrogante, le gusta lucir sus corbatas de seda italiana, sus mocasines de ante, su Rolex que consulta con gesto displicente. Dice que la elegancia, la buena educación y el apellido pueden distinguirse a kilómetros de distancia. Es natural él es el nuevo gerente general de esta empresa y lo hace notar.
No se puede negar, tiene buen gusto y para esta ocasión no se fijó en gastos. Contrató a la Lola Vidaurre que no dejó detalle al azar; adornos florales, manteles celestes, el blanco ya no se usa, la mesa bien dispuesta con abundantes platos nacionales. Un verdadero festín. Es evidente que quiere impresionar. De todos modos es una pérdida de tiempo. Una verdadera lástima que no me haya escuchado, pero al Camilo le gusta el halago fácil. Fui el único que votó en contra de esta moción. Cinco votos contra uno, los otros directores, encabezados por el pelotas de Guillermo, son capaces de aprobar el fusilamiento de su madre, con tal de agradar a Camilo.
Hay tipos que nacen parados, buena estrella le llaman. Los demás, tenemos que sacarnos la cresta para abrirnos paso en la vida y cuando ya creemos que a costa de sacrificios nos hemos ganado un lugar de importancia en este mundo, nos damos cuenta que seguimos bailando en la cuerda floja, "equilibrio precario" como define Camilo. A su viejo lo apoyé en todo, era bien hombre para sus cosas, luchamos mucho para llegar hasta aquí, siempre creí que ocuparía su lugar.
Ahora Camilo se propone pronunciar un discurso. Hace una carraspera, pero nadie lo escucha. Están verdaderamente animados, comen con gran apetito, algunos gruñen casi eufóricos, otros giran insistentemente demostrando su alegría. Otra carraspera y los directores se ponen nerviosos, porque no hay respuesta. Entonces Camilo con delicado gesto ceremonial, toma un tenedor y lo golpea repetidas veces contra una botella. El sonido tiene un efecto mágico, porque inmediatamente todos guardan silencio. Por un instante el tiempo parece detenerse.
El gerente general, dueño de la situación, hace una lenta inspiración, guarda cuidadosamente una mano en el bolsillo, da un paso adelante y comienza a hablar. Es horroroso, ¡ nadie entiende nada!. Eufemismos, metáforas y ditirambos van llenando la habitación; la nueva era, los nuevos tiempos y la conciliación. Los directores observan con cara de estúpidos, el imbécil de Guillermo asiente apoyando a Camilo. Al finalizar, el chillerío es impresionante, baten sus palmas y golpean el suelo. Están contentos.
El más viejo de ellos, alza los brazos y todos callan. Intenta hablar. Creo que esto ya rebasó todo límite, Camilo ve mi desición de detenerlo y me ordena que permanezca quieto. Con gestos infinitamente perdidos en el tiempo, el anciano, cuenta la dramática historia de explotación y miseria de su pueblo. De pronto, con un violento ademán desgarra la andrajosa camiseta que lo cubre. Muestra su espalda. Los directores palidecen al ver las cicatrices de los latigazos. El rostro ajado, se vuelve amable y extiende sus manos abiertas en señal de paz y amistad.
Nuevamente el chillerío. Todo está fuera de control. Camilo está feliz, los directores lo felicitan. El gerente general se dirige a ellos. Lo rodean. Le palmean la espalda. Muestran sus fauces malolientes. Gruñen. Traban sus mandíbulas de bestias.
Los directores sonríen, comentan la audacia de Camilo. Ninguno de ellos ve que la corbata de seda italiana ha caído lentamente al suelo, manchada de sangre.
| [+/-] |
Andrés Azúa Sánchez |
Conocí a mi primer maestro cuando aún iba al jardín. Un día la tía que nos cuidaba nos pasó unas tablas y un poco de plasticina a cada uno. Nos dijo: "Dibujen algo en la tabla. Tema libre".
Tomé mi plasticina y la eché sobre la tabla. Hice un pájaro. Al rato pasó la tía por donde yo estaba y se quedó maravillada con el pájaro que yo había hecho. Me dijo que sin duda sería uno de los dibujos que se mostrarían en cuanto hiciéramos una exposición. Luego se marchó. Yo miré hacia el lado para ver lo que había hecho mi compañero de banco. Su dibujo consistía en varios trozos de plasticina caóticamente desparramados por toda la tabla, la mesa y el suelo.
-¿Y qué hiciste tú? -le pregunté.
-Un avión
-¿Un avión?
-Sí, un avión que se ha estrellado.
Me pareció de lo más divertido; así que tomé mi pájaro y lo hice trizas, al igual que él. Al rato la tía volvió a pasar y se detuvo a mirar mi tabla. Me preguntó por qué había hecho eso con el pajarito.
-Es un avión que se ha estrellado -le dije.
No pareció entender la idea. Más bien parecía enojada. Me reprendió duramente por lo que había hecho, me dijo que no tenía para qué imitar lo que hacían mis compañeros, que yo no era así realmente y que haciendo las cosas al lote no se lograba nada. Me quedé pensando en lo que me había dicho y llegué a la conclusión de que quizá yo realmente era eso: un pájaro de plasticina, igual al que yo había hecho. Esto me entristeció sobremanera, de la peor forma en que se puede entristecer un niño de 4 años. Creo que fue la primera vez que me sentí decepcionado de mí mismo, limitado. La tía dio por terminada la clase, escogió los mejores cuadros y se los llevó. Seguramente los quería colgar en algún mural y enseñárselos a alguien, al dueño del jardín o al alcalde. Y seguramente yo, si no hubiera sido por mi primer maestro, todavía andaría dibujando pajaritos de plasticina por ahí, esperando que alguien viniera a aplaudirme.
| [+/-] |
Christian Centurión Almonacid |

QUEJAS
Quejas, quejas. Un mundo de quejas y de transgénicos, ya estamos cagando abono transgénico que después colamos para tener agua. Todo muy higienizado. Los come-trans-mierda de la tierra tienen casas atestadas de cosas, necesitan vigilancia día y noche, así que cuidado con los que son felices con nada, que no tienen nada y seguro van a robarte algo que no necesitan. Todo muy claro y conciso. Ojo también con los que no entiendes, que merecen irse presos porque no vaya a ser cosa que, de repente. Todo clarísimo, nos volvimos locos entre nosotros y destruimos el mundo en el esfuerzo, pelea a muerte, todos contra todos, a los que pierdan se les arrancan los dientes. Mejor se los arrancamos de chicos y nos ahorramos la batalla, y les cortamos la cola a los chanchitos para que no caigan en mordidas de aburrimiento. Castración si es que conviene, un numerito para identificarlos. ¿Quién está haciendo esto?
PARADOJA
Evolución revolución. Libertad trabajo. Árbol supermercado. Propietario igualdad. Negocio igualdad. Conformismo miedo. Charlie Parker paz.
CAMBIO
Cuerda en el techo, ruido en la cocina. Minuto en el agua, respiro. Un sordo, un espacio, un momento largo, escalar en tus brazos, un respiro, un remanso, una tregua, abismo descanso, abeja que casi te alcanza, barba en el tiempo, un segundo, pisadas, huellas que quedaron en nada, verte salir disparando. Platillos sonámbulos.
IMPRESIÓN
En una columna de hierro hay una raya diminuta colándose entre sus cortinas, se le nota la maldad divina, le brota en la espalda aunque lo que yo veo sea sólo la espalda. El gusanito empuja como apretando la guata, la hinchazón se alarga y se achica, es una boca que me habla con una frente vieja unas patas cortas y una sonrisa macabra a los pies de un delgado fierro encorvado. Su edad no me deja ver sus dientes, pero tampoco entiendo carajo de lo que dice. La frente es larga, el gusanito fue a nacer más bien a la altura de las patas, que no es lugar para poner labios que han de soportar tamaño cuello y proporciones. La raya malvada hace que el lamento suene como el saludo enfermo de un muerto mientras le quiebra la cara a la vez que la espalda, lo dobla para sacarlo de la tierra, ahora entiendo, lo transforma lentamente en gusano, la boca engulle miles de otros gusanos, miles de rayitas nerviosas y simpáticas doblan y violan al pobre falo atormentado, lo parten en dos, una pareja macabra que ya no engulle tierra mas que por el frente, se oxigena, lombriz haces caca, tus agujeros de vida te han relegado a la tierra por siempre, tu caparazón forjada por hombres te da la vida y te quita un poco la muerte.
APOCALIPSIS
Ilustre consenso, la cosa no da para más, prepare raudo las fuerzas, llegó el día, queda la tendalada. Lamentablemente las ganancias han bajado a la inaudita cantidad de menos algo, nos vemos en la obligación se hacer lo que como hombres religiosos nos es obligado, así que, sin más que agregar, que comience la campaña, hemos aguantado demasiado la humillación, estos imbéciles sin cabeza están dejando de rebotar entre ellos para unirse como zombis asustados y hambrientos. El que se quiera quedar que se quede, yo me suicido en mi búnker sellado, tumba inviolable, cárcel sagrada. Me fumo el orégano hasta la locura, hasta que aborte el cuello uterino de mi cerebro y se vuelva hormiga, reciclo mi mierda bendita en un trapo sucio hermafrodita, lavo mi carne en alcohol mientras saco mis costras, capullo y estorbo, maldición repetida. Mi segunda placenta se ha vuelto adicta a comerse la mierda y fumárselo en pipas. Que felicidad más grande, ni recuerdo tomar el cuchillo. Sin embargo parece que al lado en la habitación del costado alguien grita que quiere tus lados frotar su placenta en tu labio y acortar la condena o la dicha. La desesperanza es pasión repetida, un cigarro calienta un herida, una herida se incendia despacio. En algún túnel en algún lado un gusano de fierro se come sus manos.
TRÁMAME
Trámame algo chiquito como una tecla de piano tallada de un noble espartano, de un hueso atravesado por puntas y por miedo al espanto del rostro moribundo del guerrero encerrado. Trama una hoja viva habitando entre el sillón y el baño jugando en su trampolín imaginario cuando el viento le agita los brazos. Arma tu gesto, empuja, sopla y bota del techo las galaxias para que se repartan por el patio, para romper de una vez su cáncer de verse unidas hasta que el comienzo de otras nuevas les separen, hasta que el big-bang demoledor revolucionario, padre del cáncer renovado, fuerte huesito de piano, Apocalipsis llamando a la puerta, nos rompa la costura finita de la que están hechos los besos pensados para nuestros labios.
TRUE STORY
Que pedazo de lata este auto, pana… que digo pana, si tú eres brother, el que es pana es el auto. Una vez me dejó tirado tocándole bocina a unas tipas, se apagó como riéndose el macaco, y yo empujaba en la avenida con mi amigo que fue el de la idea del panaso. True story. Quedó tirado en un callejón no sé hasta cuando, hasta que alguien fue a buscarlo. Una historia larga, pero al final terminamos tomando güisqui en la cima de una montaña mientras se cocinaba a fuego lento un asado y mirábamos la ciudad pequeña que estaba empezando a dormir.
DE LAS HADAS
Igual siempre parece que se agachan para lanzar su poder de la vara con punta de estrella, tiran su polvo de hada y vuelan más alto que nadie, pero por pequeñas que sean nunca revelan su altura, por eso se agachan incluso para tocar a los duendes, barbones viejitos rechonchos confundiendo los ojos vistiendo de verde, pero ellos saben lo que hacen las hadas cuando se reclinan tomando la vara, sabe que se tiran un polvito de ángel por el potito y levantan la falda, hacen un abanico propulsan a chorro los superpoderes y se van con el estomago listo para otro poco de … ¿qué será lo que comen las hadas?
REFUERZOS
El café es una droga, la lechuga es una droga, la nuez moscada es una droga, los tóxicos caseros son drogas, las flores son drogas, las plantas son drogas, los sintéticos son drogas, el vino es una droga, el cigarro es una droga, el amor es una droga, la mentira es una droga, las creencias son drogas, el opio del pueblo es una droga, el pegamento en los letreros antidroga son droga, la sangre es una droga, lo legal es droga, el nacionalismo es una droga, el dinero es droga, el cerebro es una droga, la droga es una droga.
DOBLEZ
Para doblar con la mirada una cuchara hace falta imaginación, pero antes que nada lo que hace falta es una cuchara.
TEOREMA
Ambos lados de una cosa forman la cosa, al menos que se tengan cuatro lados, en cuyo caso los triángulos no existen, por lo que se invalida todo lo anterior.
ODA
Una señora pasa y te mira, oh querido pan con mantequilla, que ha de ser ahora de tu vida si es que esa te mira y tú quieres irte con ella al carajo dejando mi boca abierta y mi saliva esperando tu gracia infinita, oh, pan, oh, mantequilla. Han de extrañar tu textura mis manos, pero te tomo con ellas, te apreso y siento tu grasa exquisita, y después te lanzó a las fauces burlonas de la vieja cochina, andate al diablo pan del demonio, lameré tu desprecio con mi lengua mojada y en el funeral de tu amada la vieja cochina te veré atascado todavía un poco vivo respirando entre los dientes podridos cocidos con alambre, en el ataúd cerrado listo para el viaje putrefacto, te despido con un beso y mientras me agacho siento un deseo extraño por ese cuerpo de labios grasos, tendido allí, esperando.
ACERCAMIENTO
Escrito en una roca: "El instinto u orden natural de la vida, entendida como ente total superior, existe como aspecto único no derivado, sino que predecesor y tal vez fundador frustrado, de la conciencia llamada inventiva y/o capaz de alterar su propia esencia primigenia". Luego, más abajo en la misma roca, la inscripción: "Esto es sólo hasta cierto punto, ya que la capacidad necesaria para alterar el núcleo de la chispa de la vida se encuentra disponible solamente en la chispa misma, la cuál se encuentra ubicada en…" Hasta aquí llega la inscripción en la roca, está fechada XXV y firmada CVM. Lo que me molesta es no saber cuál de las anotaciones se hizo primero.
PESADILLA CINEMA-TELEVISIVA
Soñar que Stephen Rea viene a buscarte después de que escapaste de prisión. Stephen Rea viene a buscarte vestido como Columbo. Stephen Rea viene con el pelo enmarañado, una joroba entre las piernas, la cabeza gacha, el abrigo café con leche, la barba a medio cocer, el ojo un poco más turnio que el de Peter Falk, las manos metidas en los bolsillos de la joroba. Soñar que Stephen Rea viene a buscarte y que no quieres irte con él. Soñar con Stephen Rea casi mirándote al ojo.







